Entrevista a Andrés Calamaro
"Cantar es interpretar, uno no tiene una sola voz". Por Mauricio Maronna La luna fosforea ahí afuera, donde la humedad agobia los cuerpos, las mentes. La vida, al fin. 30 grados y 85 por ciento de humedad, anuncia el locutor. 23.45 de un día chirriante de diciembre. El Salmón disfruta del verdor, se prende al mate amargo y hace un zapping violento. Nada para ver. Ni el Canal 69 se mueve. Ni allá ni acá. Un enorme toallón blanco le seca el sudor. La medianoche anterior, por el intersticio del camarín que decía “Sr. Andrés Calamaro”, se filtraba un pringoso aroma a polen. Ahora, El Gaucho Insufrible, como le gusta llamarse tras haber leído ese libro extraordinario de Roberto Bolaño (un genio que está allá arriba, también con los amigos) goza de las caricias de las críticas, del reconocimiento de los que antes lo ninguneaban mandándolo a la segunda fila. O, tal vez, El Salmón no goce tanto de nada, disolviendo el “caos de una ex...