Disfruta del Silencio

Por Mauricio Maronna *

De no haber estragado bolsillos, nunca podría haber resultado mejor. Soy miembro del selecto club de pacientes en riesgo. Al mal tiempo, buena cara.

Como bueno es el silencio, ese factor clave hasta para la música. Aunque parezca un oxímoron. Las calles vacías. Las terrazas encontradas. Mis libros de autor. Mis series. Mi diario de cuarentena y mi libro en ciernes. ¿Quién dijo que el futuro será mejor? Como escribió el peruano Julio Ramón Ribeyro, todo parece fundirse en un maravilloso silencio. No escucho otra cosa que la voz de mi corazón que canta. No future. El futuro ya llegó. Hoy es mañana. Siempre es hoy. Variaciones que dicen lo mismo. Los fanáticos sociales de la salida de la cuarentena creen que esto que existe hoy es el infierno. El infierno no es uno mismo, viéndose todos los días en los espejos. Imaginarios o reales.

La salida de la cuarentena. La imagino como a la Puerta 12. Ese marasmo de desesperados pujando por salir al mismo tiempo salteando molinetes en busca de la nada. Cuando el futuro diga “todos afuera” quiero estar adentro. Observando desde lejos la manada. Caerán en las encuestas todos los gobernantes que subieron. Los que ganan guerras, pierden elecciones, dice una fábula. Se verá. Habrá una, diez, mil cien mil escenas de encuentros sublimados por el tiempo sin vernos. Cómo te quiero amiguito. ¿Y después qué? El futuro habrá sido el pasado. Y en el medio la cuarentena. Cuando pensamos en silencio. Y qué lindo era. ¿Estoy haciendo apología de la cuarentena, del encierro, del confinamiento? No, qué va. Ni soy flamante adalid de Zoom, el Instagram Live y el Home Office. Estoy reivindicando momentos que la cuarentena ayudó a instalar. Para mí.

Me viene aquella frase de David Foster Wallace, creo que de La Broma Infinita: “Una persona no te tiene que gustar para aprender algo de él/ella. El aislamiento no es una función de la soledad”. La soledad está ahí afuera, en esas fiestas de despedida de año que organizan las empresas. No en la cuarentena. Momentos que, una vez que venga el futuro, que será igual que el pasado, no se repetirán. ¿Que mañana va a ser mejor? Vamos, eso sólo figura en la canción de Spinetta. Creo. Tampoco estoy seguro de nada. Por ahora, si ven al futuro, díganle que no venga con el 50% de pobreza, como pronostican los especialistas. 

Estoy en cuarentena. Ese estadío en el que no hay certezas de nada. Como en el coronavirus. De momento, “enjoy the silence”. Que por algo la compusieron los Depeche Mode. De los que no soy muy fan, pero meten buenos títulos de canciones.

*Publicado en http://revistarea.com/bitacora-del-porvenir.pdf

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