Bohemia


Por suerte, tenía un aliado de oro en Política: Raúl Astolfo. Un ex corrector que era feliz trabajando en el diario hasta tarde, hasta que las velas ardieran. Astolfo, cultor de la charla y la amistad tenía botellas de vodka bien guardadas. Al final de la jornada se encerraba en el sucucho de Internacionales con el Loco Guzmán, de Sistemas, jugaban al póker y bajaban la botella antes de las 4 am. Era lo único que le quedaba de bohemia a ese antro que alguna vez fue el rey de la bohemia.


(Extracto  sobre un libro por venir de historias de Redacción)

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