La hora azul
Lo mejor de la vida son los apodos de tus amigos y tuyos cuando ibas a la secundaria.
El verdadero fracaso del ser humano es no poder leer todos los libros que quisiera. Ejemplo empírico de lo absurdo de la vida.
La noche azul era el éxtasis de Nietzsche,
la hora azul. Y también es un disco bellísimo de Suede.
El otoño es el telón de la vida a las 7 de
la tarde. Oscurece, como si se desplegara un toldo debajo del cielo.
Mark Fisher, analista
político para bateristas.
Los críticos musicales
reseñan los discos por Spotify. Deberían ser honestos y llamar eso: “Reseña de
Spotify”. Y, cuando es hora de las listas anuales: ”Los mejores Spotify del
año”.
El día que tocaba
Spinetta y yo tenía entradas para verlo pasaba más rápido que el Tren Bala que
quería construir Kirchner.
Odio el odio que insufla
la grieta. Odio a los supuestos periodistas que se suben a la grieta. Odio el
periodismo. Yo también soy un subproducto del odio.
“Me trajiste el Ulises”,
me chicaneó Fabi Casas cuando le llevé mi primer libro para que lo corrija. Yo
temblaba de la emoción, porque Casas me
parecía _y me parece_ un genio.
Comentarios
Publicar un comentario